Cuando los entornos virtuales en tres dimensiones se fusionen con la web multiplicaran las posibilidades de sus herramientas, como la descarga de material existente en la web hacia el disco duro o la consulta de paginas web sin salir del metaverso.
Una biblioteca integraría estas dos virtualidades (2d-3d) dando así la posibilidad de contener en un mismo espacio el infinito.